Esta imagen me recordó a los momentos más aciagos de la pandemia; donde veía la cara de mis hijas (a medias)con esa expresión de no comprender la situación.
Se podía palpar la tristeza en sus ojos y la incertidumbre causada por llevar un cubrebocas a cada paso...
Recuerdo que en mis adentros solo podía pedirle a Dios que esto realmente fuera lo que nos dijeron...Porque sí fuese algo planeado creo que me(nos)estaba atacando el mismísimo malevolo y eso solo me debería hacer más fuerte y confirmar mis convicciones para seguir del lado blanco de la película.
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